La ruta Jerez - Güejar (32 Km.)



10/10/2020


A pesar de la que está cayendo, el Club de Montaña Barranco Alcazar se pateó los 35 Km. de sendero que discurren entre Jérez del Marquesado y la localidad granadina de Güejar Sierra.

Un nutrido grupo y, una vez más, una ruta espectacular.



Fotos de Tony y Fco. J. Laprida


Carousel imageAmanece en el valle del Marquesado. Granada.Carousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel image

Descripción del recorrido de la Jerez – Güejar (M. A. Críado. 2017)


El valle del Marquesado cubierto por la nieblaCarousel imageEn la acequia PapelesJerez-Güejar 2017: Frente al refugio de Peña Partida

Partimos de la localidad de Jérez del Marquesado a las 6:30 am, aun de madrugada, con los frontales encendidos. Afrontamos las primeras rampas a la salida del pueblo. Vamos remontando un senderillo que nos llevará hasta la cañada Real de Granada. Conforme va amaneciendo y vamos ganando altura comenzamos a disfrutar de unas vistas espectaculares sobre el mar de nubes que cubre gran parte de la Comarca del Marquesado del Zenete.

La Cañada de Granada coincide en este tramo con un enorme cortafuegos que vamos remontando con esfuerzo pero a buen ritmo. Antes de llegar al Cerro de los Bolos pasamos junto a la Acequia del Corazón, ahora seca. Al poco tomamos un desvío para comenzar el GR 240 "Sulayr", perfectamente balizado. La subida continúa hasta el Collado de los Frailes, donde comenzamos a divisar parte del Bosque Encantado de Lugros.

El terreno suaviza ahora mientras recorremos el Barranco de Las Chorreras por el que aún baja agua a pesar de la época del año en que nos encontramos. Pasamos junto a la Piedra de los Soldados, que dejamos a nuestra izquierda y nos encaminamos hacia el Barranco del Espolón y el Arroyo de Covatillas, donde, junto a sus cristalinas aguas hacemos un descanso.

Afrontamos una corta subida hasta alcanzar la Acequia de Papeles, cargada de abundante y fresca agua nacida en los Lavaderos de la Reina, a cuyos pies llevamos un rato transitando. Pasamos el Collado del Alguacil y seguimos ascendiendo para alcanzar la máxima cota del día, en la loma de Papeles. Desde aquí el terreno suaviza y nos encaminamos hacia el Refugio-Vivac de Peña Partida, donde hacemos un descanso para comer algo y tomar una foto de grupo. Reiniciamos la marcha por la Loma de Maitena, comenzando a descender poco a poco.

Dejamos atrás el Llano de Rompebarrigas y nos encaminamos hasta la cadena que impide el paso de vehículos privados a esta zona del Parque Nacional. Al llegar a la cadena, en la arqueta de la acequia de Papeles, recargamos agua en los bidones.

Tomamos ahora la pista que baja a Güejar-Sierra, la cual abandonamos más adelante junto a la caseta de vigilancia forestal que queda a nuestra izquierda. Recorremos ahora la Vereda de Papeles en claro descenso. En un momento dado, tras un despiste, abandonamos la vereda y nos dirigimos por un senderillo poco marcado con rumbo norte. Al poco nos damos cuenta de nuestro error y buscamos el camino correcto atravesando una zona de bosque, bancales y algunos cerezos. Tras volver al camino correcto conectamos de nuevo con la Vereda de Papeles y seguimos descendiendo hasta la zona del restaurante que, hoy día, se levanta sobre la antigua estación de tranvía de Maitena.

Ha acabado un largo y duro descenso. Tras un descanso comenzamos a caminar por el carril sobre el que discurría el tranvía... al llegar al paraje de La Fabriquilla tomamos la carretera que sube hasta Güejar-Sierra. Una vez en el pueblo disfrutamos de un magnífico almuerzo en un restaurante a la salida del mismo.

Después tomamos el autobús que hemos concertado para regresar a Jérez del Marquesado.


Texto de Miguel Angel Criado (Jérez - Güejar 2017)


I TRAVESIA JEREZ GÜEJAR SIERRA 21 agosto 2012.wmv



La primera ruta Jerez - Güejar con los "históricos" del club: Robert, Felix, Jose Mª, Francisco, Javi... ¡éramos tán jóvenes!



By Jose Mª Requena